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¿Quién no necesita un gran estiramiento cada vez que se levanta? El Yoga es la práctica perfecta para realizar en la mañana, donde además de estirar tu cuerpo, te activará para enfrentarte al resto del día con la mejor energía de todas. ¡Y lo mejor de todo es que sólo necesitas 20 minutos!

A la mitad de la semana ya se escucha la frase “estoy cansado”, palabras que han sido recurrentes en nuestras vidas. Y es que la rutina ha hecho que muchos empiecen el día con la sensación de estar a punto de derrumbarse del cansancio. 

Pero existen diferentes formas de durar toda la semana con vitalidad y positividad, y es con el Yoga. Una rutina de asanas (posturas corporales que tienen como objetivo actuar sobre el cuerpo y la mente) será de gran ayuda si las haces cada vez que te levantes en la mañana. Podrás ver como tus niveles de energía y vitalidad aumentarán progresivamente mientras que tu sueño será cada vez más reparador.

 

¿Por qué en la mañana? 

Cuando nos levantamos, ¿quién no necesita un gran estiramiento para soltar el cuerpo? Además, el yoga activará tu cuerpo para enfrentarte al resto del día con mayor energía. Notarás que tu productividad está aumentando mientras te aporta serenidad para gestionar mejor el estrés y los imprevistos que aparezcan durante tu jornada.

Pero es importante que sepas que el Yoga, aunque sea una forma de vida, abarca aspectos más allá de lo físico. Las asanas deben ir acompañadas de hábitos que mejoren tu vida en general y con los que ganes salud y felicidad. Además es importante que tu alimentación sea equilibrada y que la complementes con una buena hidratación, ya que te ayudarán a aumentar tu energía.

¡Ojo! La respiración también es importante. La mayoría de las personas solo usa el 30% de la capacidad respiratoria, y teniendo en cuenta que la respiración es un ítem clave para que nuestro metabolismo energético funcione, es normal que siempre nos sintamos cansados si no usamos toda nuestra capacidad. Por eso se recomienda realizar Yoga, ya que nos enseña a respirar de manera profunda y consciente, y gracias a sus diferentes técnicas respiratorias podremos oxigenar la sangre, los órganos y todos los tejidos, revitalizará y nos otorgará equilibrio mental y emocional.

Realizar Yoga por la mañana nos entrega positividad y energía, excelente para liberar tensiones del cuerpo, además de otros múltiples beneficios que te nombramos a continuación:

– Es un ejercicio completo, es decir, podemos poner en práctica todos los músculos en funcionamiento, a diferencia de otros deportes que solo se centran en algunos grupos musculares, como por ejemplo, el trote o la bicicleta. Aquí, el Yoga te ayuda a tonificar los músculos y hacerlos más fuertes.

– Realizar Yoga en las mañanas te da fuerza, te ayuda a sentirte más liviana y fuerte, lista para afrontar las actividades del diario vivir y las diferentes situaciones que se presente.

– Tu energía incrementa, lo que hará que seas más productivo, que puedas sentir una energía que facilitará tu rendimiento en el trabajo. Podrás hacer las cosas con amor, ya que entrarás en un estado de eficiencia, donde podrás lograr tus tareas de la mejor manera con fuerza y dedicación.

– Con Yoga te sientes realmente relajado, con una calma que tranquiliza tu mente y cuerpo, y que permite alejarte del estrés. No olvides que la relajación y meditación son procedimientos claves en el yoga.

– Tendrás un día muy feliz, donde te sentirás bien ahora mismo, sin importar el pasado ni el futuro. No debes dejar que ninguna situación perturbe tu cabeza. El Yoga es un hábito muy importante y nos ayuda mucho, solo debes aprenderlo con la práctica.

 

Si no tienes tiempo para realizar tu rutina de ejercicios o tu sesión de yoga completa, a continuación te dejamos un pequeño plan de asanas para cuando pases por algún periodo de desgaste físico y mental:

– Puedes empezar con 2 o 3 minutos sentado con las piernas cruzadas y los ojos cerrados, llevando toda tu atención a la respiración. Verás cómo tu mente se va calmando y te vas preparando para practicar.

– Luego realiza algunos movimientos para calentar un poco el cuerpo. Puedes hacer cualquier movimiento que sientas que te ayuda a estirar esas zonas más tensas (por ejemplo, puedes hacer la secuencia gato-perro)

– Ahora puedes empezar con la práctica. Comienza con saludos al sol, dos vueltas completas como mínimo para estimular todas las partes del cuerpo. El saludo al sol potenciará la buena salud, la energía física, mental y espiritual. Es una meditación a través de la respiración y el movimiento corporal que tonifica y estira los músculos del cuerpo, que te aportará flexibilidad en las articulaciones, favorecerá el riesgo sanguíneo y tonificará los órganos internos. 

– Después realiza dos o tres posturas de pie: La postura del triángulo, la cual te ayudará a aliviar los dolores de espalda, aportará flexibilidad en la columna y fortalecerá las piernas.

– Seguidamente, haz la postura de la lanza, para fortalecer y estirar las piernas. ¡Ojo! Las caderas deben quedar simétricas, que el pecho se abra y la columna se estire en ambas direcciones.

– Luego debes hacer alguna postura de equilibrio. Puedes hacer la postura del árbol, ideal para fortalecer las piernas y mejorar el sentido de equilibrio. Esta posición aliviará la rigidez de los hombros ya abrirá el pecho. 

– Ahora debes hacer una postura para abrir las caderas. Se recomienda la postura de la media paloma, la cual fortalece los músculos de la parte inferior de la espalda, glúteos, isquiotibiales y gemelos. Además flexibiliza la cadera, piernas, rodillas y pectorales.

– Para abrir el pecho, puedes realizar la postura del camello. Debes estirar toda la parte frontal del cuerpo, los tobillos, muslos e ingles.

– Ahora trabaja un poco el centro (abdominal) con la postura de navassana, también conocida como la plancha. Esta es una postura energizante que te permitirá fortalecer el abdomen y la espalda.

– Para ir terminando, debes empezar a bajar el ritmo con extensiones hacia delante. Las posturas paschimottanasa o Janu Sirsasana son posturas para trabajar el estiramiento posterior del cuerpo de cabeza a pie. Tonificará los órganos de la digestión, regulará los intestinos y combatirá el estreñimiento. Además, revitaliza el sistema nervioso, moviliza las articulaciones y ayuda a aliviar el estrés.

– ¡Es hora de ir terminando! Puedes terminar con la postura sobre los hombros, postura que mantiene el cuerpo joven, donde la sangre de las piernas va hacia el corazón y a la cabeza. Además calma la mente, combate el insomnio y los dolores de cabeza. Asimismo, fortalece los músculos de la espalda y el abdomen.

 

– Ahora, realiza una torsión suave en el suelo, para ganar en flexibilidad y fortalecer la columna vertebral. Esta postura ejercerá masaje sobre los órganos de la cavidad abdominal, mejorará el riego sanguíneo, regulará la función renal  y mejorará los dolores de espalda.

– Por último, finaliza con otros dos o tres minutos tumbado en el suelo para terminar y dejar que tu cuerpo y mente integren todos los beneficios de la práctica.

 

Fuente: CuerpoMenteSólo EnergíaObjetivo Bienestar

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