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Los humedales son conocidos como las cunas de diversidad biológica, ya que son uno de los entornos más productivos del mundo. Pero lo que la gente no sabe, es que desde 1900, un 64% de los humedales del planeta han desaparecido, a pesar de los múltiples beneficios que estos aportan al medio ambiente.

Si bien, los tiempos han cambiado, y las personas cada vez están más conscientes de que hay que cuidar el medio ambiente, durante años se han subestimado la importancia de muchos ecosistemas que son claves para el planeta, como pasa con los humedales. ¿Los conoces? Estos son zonas húmedas o zonas de tierra, generalmente planas, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitente. Los humedales, al cubrirse regularmente de agua, el suelo se satura, quedando desprovisto de oxígeno y dando lugar a un ecosistema híbrido entre los seres acuáticos y los terrestres. Existen de tipos marino, estuarino, lacustre, ribereño y artificiales, como por ejemplo, una playa, la desembocadura de un río, un lago, un pantano o un tanque. 

Pero no que muchos no saben, es que los humedales son conocidos como las cunas de diversidad biológica por ser uno de los entornos más productivos del mundo. En ciudades de rápido crecimiento, los humedales se han considerado como terrenos baldíos o terrenos perfectos para dejar la basura o destinarles otro uso. De hecho, científicos calculan que desde 1900 ha desaparecido al menos el 64% de los humedales del planeta, mientras que las ciudades han crecido en forma excesiva. 

¿Pero qué tanto pueden aportar los humedales?

Múltiples beneficios se pueden encontrar con estos ecosistemas, desde su diversidad biológica, regulación del agua y generación de recursos hídricos. Otros de sus importantes aportes son:

– Son zonas de nidificación y paso de aves. Esto quiere decir que en los humedales se concentra una gran diversidad de especies de aves tanto para la nidificación como para el paso en las grandes rutas migratorias que realizan.

– Control de inundaciones y deslizamientos de tierras. Los humedales sirven como zonas de acumulación de agua, evitando la inundación de zonas adyacentes y del mismo modo amortiguan los deslizamientos de tierras que por lo general, son de lodos y las zonas húmedas mediante las raíces y densidad de su vegetación, la retienen.

– Los humedales también funcionan para la descontaminación de las aguas. La vegetación hidrófita es capaz de realizar una filtración de las aguas de manera más eficaz. Existen especies que descontaminan las aguas, de este modo, las aguas que se infiltran a los acuíferos, que posteriormente serán captadas por el hombre, presentan una mayor calidad.-

– Son un gran mantenimiento de la biodiversidad, ya que, presentan una gran cantidad de especies endémicas adaptadas a ese entorno, suponiendo un incremento de la biodiversidad de especies muy importante.

– Además aportan a la agricultura tradicional, ya que, algunos cultivos necesitan grandes extensiones húmedas para poder llevarse a cabo. Así se sustenta un uso tradicional de las zonas húmedas.

– El turismo también sale beneficiado por los humedales, ya que estos son un gran foco de atracción por su belleza y biodiversidad de aves presentes. 

– Son suministros de agua dulce, alimentos y materiales de construcción. 

 

Entonces, estos ecosistemas que aportan innumerables beneficios para a la humanidad, se han vuelto indispensables. Desde suministro de agua, alimentos, biodiversidad, entre otros, los humedales son una gran fuente de beneficios económicos y medioambientales, además de ser importantes generadores de biodiversidad. ¡Y las personas tienen que cuidarlos!. Es por eso que, hace años se comenzó a celebrar el Día Mundial de los Humedales, todos los 2 de febrero, en conmemoración de la firma del Convenio sobre los Humedales en Ramsar, Irán, en 1971, para crear conciencia sobre la forma en que los humedales urbanos contribuyen al futuro de las ciudades sostenibles. Pero, ¿de qué se trata el Convenio?  Es el primer tratado en el planeta relativo a la conservación y el uso racional de los humedales. La lista incluye, hasta el año 2019, 2.341 sitios designados cubriendo una superficie de 252.479.417 hectáreas en 170 países.

¿Y sabías que Chile también protege los suyos? En nuestro país, existen más de 30.000 de estos ecosistemas a lo largo del territorio. Se han convertido en ecosistemas importantes para nosotros debido a que regulan nuestras fases hidrológicas y cuentan con la flora y fauna característica. Además, en el último tiempo se han convertido en los protagonistas del turismo mundial por su gran belleza natural. 

Cabe destacar que en Chile existen doce sitios reconocidos por la Convención Ramsar como humedales de importancia internacional, y que son administrados por CONAF.

Estos corresponden a:

– Salar de Surire (Región de Arica y Parinacota)

– Salar de Huasco (Tarapacá)

Aguas Calientes IV

– Salar de Pujsa 

– Sistema Hidrológico de Soncor del salar de Atacama

– Salar de Tara (Antofagasta)

– Complejo Lacustre Laguna del Negro Francisco y Laguna Santa Rosa (Atacama)

– El Yali (Valparaíso)

– Santuario de la Naturaleza Carlos Andwanter (Los Ríos)

– Laguna Conchalí (Coquimbo)

– Parque Andino El Juncal (Valparaíso)

– Bahía Lomas (Magallanes)

 

Es momento de que las organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos de todos los países aprovechen la oportunidad para realizar actos y actividades encaminados a concientizar y aumentar la sensibilización del público, en general, acerca de la importancia y del valor que tienen los humedales.

 

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