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Hoy en día, el aceite es uno de los productos con mayor consumo en Chile, presentando una penetración muy alta en el mercado y siendo un elemento esencial a la hora de comprar este artículo.

 

Hoy en día, el aceite es uno de los productos con mayor consumo en Chile, presentando una penetración muy alta en el mercado y siendo un elemento esencial a la hora de comprar este artículo. Además de su consumo en hogares, es uno de los elementos más usados en el área industrial, en donde pastelerías, panaderías y restaurantes usan el aceite para la producción de sus alimentos. 

Pero lo que mucha gente no ha pensado es en el desecho de este producto. Sabemos que el aceite es indispensable para mucha gente a la hora de cocinar, pero ¿qué pasa con este elemento luego de preparar nuestras comidas? Es desechado y dirigido directamente a nuestro ecosistema.

El aceite tiene un poder de contaminación altísimo, en donde tan solo un litro puede contaminar hasta 1.000 litros de agua. Esto se debe a que el agua pesa más que el aceite, por lo que este termina cubriendo la superficie de lagos y ríos, impidiendo que entre luz y provocando un corte de oxigenación en el agua, alterando los ecosistemas acuáticos y dificultando también a la flora y fauna que se relacionan en este hábitat.

Por eso es importante que la gente tome conciencia y sepa que existen diferentes maneras de gestionar el uso del aceite usado, y que no es obligación tirarlo por el lavaplatos. Hoy día te presentaremos una de las formas para  reciclar el aceite: Jabones caseros

 

¿Cómo fabricarlos?

Primero necesitamos que tengas 1 kilo de aceite usado, 350 gramos de agua destilada y 135 gramos de soda cáustica.

Para prepararlo primero tenemos que tener un aceite limpio, por lo que se debe colar para que así podamos eliminar los residuos que quedaron en su paso por la cocina. Luego de hacer esto, dejamos el aceite de lado para usarlo más adelante. Por mientras, en un recipiente de acero inoxidable vamos a verter el agua destilada y comenzaremos a incorporar lentamente la soda cáustica, hasta que se produzca una reacción química que liberará algunos vapores. ¡Importante evitar respirar directamente sobre el recipiente!

Ahora, con la ayuda de una cuchara de madera comenzar a revolver la mezcla hasta que la soda cáustica esté completamente diluida en el agua, y luego esperar hasta que se enfríe. Luego verter nuestra mezcla en el aceite e ir revolviendo de manera constante y siempre en el mismo sentido para evitar que se nos corte. Al tener la mezcla homogénea ya puedes empezar a agregarle tu toque, como colores o aceites aromáticos. 

Para finalizar, debes depositar la mezcla en moldes de jabón y esperar que se enfríe (taparlo con un paño para evitar que la mezcla se corte) ¡Y listo! Esperar 48 horas para que puedas desmoldar tus jabones. 

 

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